«

»

Abr 12

Eduardo Chapero-Jackson: "El cine ha cambiado el mundo por la empatía"

NOELIA MURILLO

Eduardo Chapero-Jackson

Eduardo Chapero- Jackson, cineasta español considerado de culto, será homenajeado este viernes con motivo de la 20ª edición de la Semana del Cortometraje de la Comunidad de Madrid (9-15 de abril), donde Rumanía es el país invitado de honor.

Para recordar sus trabajos, serán proyectados los cortometrajes que forman parte de su trilogía A Contraluz, uno de los últimos videoclips de De la Purissima. Además, el director estrenará tres minutos de su nuevo trabajo.

Entrevistamos al realizador para desgranar sus inquietudes sobre el cine y la historia de la gran pantalla.

Una vez pasado cierto tiempo, se espera con ansias que un director presente algún trabajo, algo que también ocurre en la música. ¿Cree que en cierta manera no se respetan los tiempos que requiere el cine?

Generalmente no se conocen las dificultades que tiene el cine. Por ejemplo, yo iba a rodar hace dos años y medio una película que ya tenía la subvención necesaria para llevarla adelante y a tres meses del rodaje, se cayó. Quebró una de las empresas que iba a financiar y eso generó un efecto dominó, que es lo que suele pasar en esta profesión.

¿Y qué va a pasar con ese proyecto? ¿Se quedará ahí estancado?

Veremos si podemos ponerlo en marcha, está en un limbo. Se llama El séptimo sueño y es una especie de ficción y documental sobre las grandes películas de la historia que nunca se llegaron a hacer. De hecho, llegué a cartearme con Bertolucci, que es un gran amante de la poesía de Antonio Machado. Es curioso cómo esta película tampoco se hizo, cómo comparte ese destino misterioso con las siete películas a la que iba dedicada. Demuestra una vez más cómo en la vida los sueños no se cumplen.

Uno de sus últimos trabajos fue el videoclip de ‘José Alfredo’, del grupo De La Purissima. ¿Cómo fue ponerle imágenes a esa fusión de jazz y cuplé?

Julia de Castro, vocalista del grupo, es amiga mía desde hace tiempo y me apetecía mucho hacerle un homenaje a La Movida, recuperando artistas que han tenido poco renombre en los últimos años, a pesar de haber sido clave en ese momento. Fue un momento muy escitante de nuestra cultura y creo que se puede mantener más vivo de lo que se está haciendo ahora. Trabajar con Bárbara Lennie fue una pasada y creo el maridaje de imágenes y sonidos dice muchas cosas. Hay dos versiones de ese trabajo. Tienes que ver la larga, la otra no dice todo lo que estoy contando ahora.

De tres minutos y medio a 20 hay un buen paso. ¿Se ha sentido limitado en alguna ocasión por el tiempo?

Hay festivales de cine que ponen una duración máxima y eso corta un poco pero, por ejemplo, el de Brest (Francia) festeja mucho el mediometraje, con piezas de 40 minutos que se quedan un poco en tierra de nadie. Reconozco que tuve una experiencia extraña con los límites del tiempo y con uno de mis tres cortos. Los dos primeros, Contracuerpo y Alumbramiento, son bastante estándar, de unos 15 minutos. Pero me arrepiento de no haber hecho un largo con The End. La historia surgió por un premio que me dieron en Almería, que había que rodar allí un wéstern, tenía en mente el tema del agua, era el año del agua en Zaragoza… fue un conjunto de cosas que me hizo pensar que podría haber sido mejor dejarlo en largo.

A pesar de que el dolor es una tema que se intenta evitar, profundiza mucho en los tres trabajos que forman ‘A Contraluz’. ¿Qué le hizo pensar que estas ideas encajaban bien en cortometrajes?

Es curioso cómo en el largometraje, los directores entran en una preocupación de puntos de giro, o sea, rizar el rizo tanto que lo que hacen es justo lo contrario: empachan y saturan. Con eso se pierde cierta profundidad. lo bello del corto es esa libertad absoluta que te puede dar como herramienta para investigar cosas y el reto de la síntesis. No creo que mi primera película pudiera haber sido de alguien miréndose, hubiera sido muy difícil levantar eso. La gente no va a pagar para pasarlo mal siendo un primer director.

Está considerado como director de cine de culto. ¿Qué piensa sobre eso?

Para cualquier cineasta, es una palabra genial. Más que el éxito que puedan tener unos cortos, demuestra que años después también encajan, es decir, que envejecen bien o mal. Hay algunas frecuencias un poco indescifrables en el cine que ye hacen pensar que algo pueda ser visto en el futuro de igual manera que ahora. Mira La naranja mecánica de Kubrick, la ves y sigue siendo una modernidad abrumadora y se mantiene sólida. Por eso, como director, ver que tu trabajo envejece bien anima mucho.

Entonces, ¿no hay manera de saber qué películas son las que pueden entender y disfrutar generaciones enteras? ¿Esas por las que no pasan los años?

Depende de muchas cosas, entre ellas, el tempo. También se puede empujar con algunos elementos de efectismo para crear otras sensaciones y dan lugar a procesos. Hay capítulos que los llaman bottle episodes (episodios botella) que demuestran eso, como el de la mosca de Breaking Bad o aquel de House Of Cards cuando están los dos en el kremlin, Robin Wright en la cárcel con un homosexual y Kevin Spacey con el presidente ruso. Solo son dos espacios y se estira el proceso del encuentro con el conflicto, algo que se refleja más en la vida. Son procesos que enganchan porque se entiende que se tarda ese tiempo en que ocurra algo. Creo que el “secreto” de que algo sea perpetuo está en las cargas de profundidad que van sosteniéndose entre los puntos de giro.

¿Se puede sentir el tiempo que necesita cada escena?

Eso es lo más importante y, a la vez, lo más difícil. Cada cosa se convierte en un viaje épico. Por ejemplo, en Contracuerpo, la protagonista (Macarena Gómez), que tiene problemas de alimentación, tarda un rato en comerse un trozo de filete. Hacer muy corta esa escena no tendría sentido porque no demuestra su resistencia y el duelo interno que experimenta antes de llevárselo a la boca. El espectador entiende cómo es esa sensación a través de su tempo. Estirar las tramas puede enganchar mucho más en algunas ocasiones. Hay trabajos que se han estropeado por intentar darle un ritmo frenético y como resultado queda algo vacuo, no está cargado de verdad.

¿Es fácil empatizar con una historia?

Creo que una persona sana, a nivel mental, puede empatizar y creer en algo. El cine ha cambiado el mundo precisamente por eso. Antes, una persona de Oklahoma cono cía solo lo que se encontraba a 50 kilómetros a la redonda pero, cuando llegó el cine, empezó a entender la vida. El cine ha cambiado al humano por la empatía. Mucha gente se da cuenta de algo por una película.

Desde los inicios del cine, las historias han estado muy sesgadas, sobre todo en lo que corresponde a Hollywood vs el resto del mundo. En la actualidad, continúa esa diferencia. ¿Tiene algo que ver el legado del pasado?

El cine como base industrial siempre va a existir, y eso es bueno. Hay tantos problemas que me parece necesario y loable el hecho de disfrutar y sentirte como un crío en la sala de cine viendo una de superhéroes…. aunque creo que habría que exigirle un poco más a los guiones, claro. Lo triste es que constantemente se están cerrando salas de cine. Casi todas están enmarcadas en centros comerciales y eso hace que se polarice mucho el dine hacia trabajos más previsibles. No es nada fácil hacer películas artísticas o experimentales como hace décadas, todo eso se ha perdido mucho por detalles como ese. Todo está migrando a las series de televisión. Se está perdiendo la elipsis cinematográfica, ¡el largo se va a convertir en un corto!

Es un constante enfrentamiento entre series, cortometrajes…

La cosa está en entender qué le viene mejor a cada historia. Se tiende a estirar todo. Una serie sobre la guerra se puede estirar como un chicle y esa misma historia se puede sinstetizar en dos horas y media de película como hizo Coppola en Apocalypse Now. Eso no se puede perder. La gente alucina cuando redescubre eso, las nuevas generaciones están empezando a ver series de primeras. Inaudito.

Source: 20′ Cultura

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puedes utilizar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>