Jul 28

El sonido y el silencio se dan la mano en el Museo Patio Herreriano de Valladolid

NANI F. CORES

  • Últimos días para visitar la muestra espacio. sonido. silencios una de las más completas dedicadas al arte sonoro en nuestro país.
  • Reúne el trabajo de 24 artistas que reflexionan sobre la sonoridad y también sobre su ausencia como John Cage, José Antonio Sarmiento, Vacca o Isidoro Valcárcel.

John Cage at Westbeth, 1972

Ahora que muchos se disponen a disfrutar de unas merecidas vacaciones y buscan tiempo para el descanso, el relax y disfrutar de no hacer nada, una exposición como la que nos ocupa hoy puede permitirnos unas horas para la evasión máxima. Este es uno de los objetivos de espacio. sonido. silencios, una muestra que explora las distintas vertientes del llamado arte sonoro y que asimismo apuesta por visibilizarlo a través de objetos, soportes de audio, dibujos y otros materiales. Porque como bien decía Marcel Duchamp: “el sonido también ocupa espacio”.

Comisariada por José Iges, uno de los grandes expertos en arte sonoro de nuestro país, la exposición reúne hasta el próximo 27 de agosto en el Museo Patio Herreriano de Valladolid piezas, creaciones e instalaciones de 24 artistas que reflexionan sobre la sonoridad, su presencia y también su ausencia.

En ella aparecen nombres como Óscar Abril, Javier Ariza, Ricardo Bellés, José Manuel Berenguer, Simone Simons, Philip Corner, Tom Johnson, Baudouin Oosterkinck, José Antonio Sarmiento, Vacca o Isidoro Valcárcel o John Cage.

El influjo de John Cage

Precisamente de Cage puede contemplarse su famosa partitura en blano titulada 4’33”, en referencia a los cuatro minutos y treinta y tres segundos del solo de silencio concebido por Cage y que fue estrenado el 29 de agosto de 1952 por el pianista David Tudor, en el Maverick Concert Hall de Woodstock, en el estado de Nueva York.

Su importancia ha sido tanta en el mundo del arte sonoro que ha inspirado a otros artistas también presentes en la muestra como Concha Jerez, que exhibe en el museo su Definición de silencio (1981), una obra dedicada a Cage que consiste en una partitura visual realizada sobre poliéster traslúcido y que agrupa palabras y grafía musical. También rinde homenaje a Cage, María de Alvear con su Quoting Cage 4’33”, una especie de caja de música donde las melodías han sido reducidas casi a la nada y que duran lo que la célebre partitura del compositor estadounidense.

Teclas de piano gigantes

Dividida en tres grandes apartados: Silencios habitados, El sonido y sus soportes y Exploración de espacios, la exposición reúne obras tan espectaculares como El ojo del silencio (1999) de Jose Antonio Sarmiento. Se trata de una larga fila de transistores sintonizados en diferentes emisoras que simulan las teclas de un piano y suenan hasta que lentamente se les van acabando las pilas.

“Todo esto es muy arriesgado”, asegura Igés sobre el variado muestrario que se incluye en la muestra, ya que según él parte de “el sonido utilizado con criterios artísticos” y procede de muy diversos artistas del arte visual, perfomance, música, poesía y radio, entre otros ámbitos.

Source: 20′ Cultura

Jul 28

Crítica de 'Spider-Man: Homecoming': Sobrevivir al instituto siendo el Hombre Araña

DIEGO G. MORENO

  • Este viernes se estrena ‘Spider-Man: Homecoming’, la primera película de la renovada saga de Marvel.
  • Tom Holland se desenvuelve perfectamente en su papel protagonista.
  • La cinta recupera la cara más divertida del género de los superhéroes.

'Spider-Man: Homecoming'

Antes de comenzar, quería disculparme si no he encontrado en esta cinta el millar de referencias a la insana cantidad de películas de la factoría Marvel. En el comienzo de la tercera saga de Spider-Man se cuelan incontables gags, easter eggs y escenas poscréditos que harán las delicias de los grandes aficionados a los superhéroes.

Pero si usted, como yo, desea pasar un buen rato con una película de ciencia ficción adolescente para toda la familia, no hace falta que se vaya comprando los cómics del héroe arácnido.

Decía David Carradine en uno de sus monólogos más recordados de Kill Bill vol. 2 que no le gustaba El Hombre Araña «porque, cuando se despierta, es Peter Parker. Se pone un disfraz para convertirse en Spider-Man». Siento diferir del personaje de Bill, pero en esa cuestión radica lo mejor de la película.

Spider-Man: Homecoming recuerda a algunas de las mejores cintas de adolescentes más que a una película de héroes y villanos al estilo convencional. Parker no es un superhéroe, es solo un nerd que quiere salir de su zona de confort, gustar a su chica preferida del instituto y sentir que es un adulto a pesar de que todo el mundo le vea como a un niño.

Todos, lo reconozcamos o no, hemos pasado por lo mismo en nuestra edad del pavo, con la diferencia de que a Parker le ha picado una araña radioactiva que le da poderes increíbles y Tony Stark le regala un traje de última generación para convertirse en un aspirante a vengador. El disfraz es la vía de escape del chico para cumplir sus sueños, aunque tendrá que aprender que «un gran poder conlleva una gran responsabilidad».

Al joven Tom Holland le sienta como un guante el traje de Spider-Man y se desenvuelve perfectamente en su papel protagonista. Es gracioso –y cuando no lo es tiene el clásico partenaire: un chico freak con problemas de sobrepeso– y sabe estar a la altura en escenas con actores de peso como Robert Downey Jr. o el gran Michael Keaton.

Mención especial merece el papel que interpreta este último, Buitre, un padre de familia que, de la noche a la mañana, se convertirá en un villano. Un par de tomas con Parker sin un ápice de acción pero con mucha tensión son de lo mejor de la película.

Por su parte, a Iron Man le tocará un papel que quizá nunca había imaginado: el de figura paterna. Pensar de qué manera puede ejercer de padre  un personaje narcisista, egocéntrico y egoísta les puede dar una idea de la relación que va a tener con el joven spidey. Parte de los Vengadores tiene alguna que otra aparición anecdótica que sacará una sonrisa al espectador –imposible no reírse con las «clases» del Capitán América–.

La puesta de largo del renovado Hombre Araña va a gustar a los fans y seguramente atraiga a la franquicia al público más joven. Después de años en los que se puso de moda el oscurantismo en las películas de superhéroes –con mayor o menor éxito–, Spider-Man: Homecoming recupera la cara más divertida del género y, de paso, nos hace revivir la adolescencia. Al fin y al cabo, ¿quién no quería ser un superhéroe cuando tenía 15 años?

Source: 20′ Cultura

Jul 28

Los más inolvidables amores de verano que ha dado el cine

CARLES RULL

  • ‘Dirty Dancing’, ‘El diario de Noa’ o ‘Brokeback Mountain’ son algunos de las películas más recordadas de amores veraniegos.
  • ‘Moonrise Kingdom’ o ‘Mi chica’ han mostrado el romance desde la perspectiva infantil.
  • Woody Allen situó ‘Vicky Cristina Barcelona’ durante unas vacaciones de verano.

El diario de Noa

El amor de tu vida o tan solo una aventura, un flechazo o un arrebato de pasión. Relajados de las obligaciones impuestas por trabajo o estudios, las altas temperaturas y la escasa tela cubriendo los cuerpos incitan a dejarse llevar por el deseo, en cuanto al amor, puede llegar cuando menos te lo esperas. Divertidas o  dramáticas, la estación más calurosa del verano ha sido una época inmejorable para enmarcar grandes historias de amor.

Durante su estreno pasó bastante desapercibida, pero Adventureland puede considerarse uno de los mejores ejemplos actuales. Jesse Eisenberg encarnaba a un muchacho recién graduado en el instituto que, antes de empezar a luchar por cumplir sus sueños, aceptaba un trabajo mal pagado en un parque de atracciones; allí caería rendido ante una de sus compañeras, interpretada por una Kirsten Stewart que intentaba dejar atrás su época de Crepúsculo. Muy cándido era el romance entre Sam y Suzy, dos jóvenes de 12 años dispuestos a fugarse juntos para vivir su propia aventura en Moonrise Kingdom (2012), una película de Wes Anderson situada en una época, la de los años 60, también propicia a todo tipo de idealismos y conquistas de nuevas libertades.

Mucho más tórrido y explícito era el romance lésbico entre Izïa Higelin y Cécile de France en la Francia de a principios de los 70 en Un amor de verano (La belle saison), estrenada en 2015. En cambio, descreída y crítica era (500) días juntos donde el título original jugaba con el nombre de Summer, el de su protagonista y el de la calurosa estación del año. Summer (Zooey Deschanel) se convertía en el objeto amoroso de Tom (Joseph Gordon-Levitt) en esta producción indie de culto de 2009 y calificada precisamente de antiromántica.

Consolidados maestros del cine han dedicado sus odas a estos amores y aventuras. El mismo Woody Allen filmó en parajes de Barcelona y Oviedo Vicky Cristina Barcelona en la que dos turistas norteamericanas, Cristina (Scarlett Johanson) y Vicky (Rebecca Hall) se toparían con un seductor pintor, un Javier Bardem que volvería loca a la primera. La historia se completaría con una tercera mujer, la ex del artista, encarnada por una Penélope Cruz que ganaría el Oscar a la mejor secundaria por esta comedia de Allen.

La sexualidad y, en concreto el reconocimiento de la homosexualidad, era el relato que nos proponía Krámpack con los jóvenes Dani (Fernando Ramallo) y Nico (Jordi Vilches). Por su parte, Pedro Almodóvar también aprovechó la insoportable canícula de verano en Madrid para situar una de sus mejores historias, la de La ley del deseo (1987) con Eusebio Poncela, Antonio Banderas y una Carmen Maura interpretando a una transexual en una de sus mejores interpretaciones.

La escena con Carmen Maura, de noche, pidiendo a un trabajador de la limpieza que la riegue a manguerazos para aliviarse del sofoco es uno de los grandes momentos que ha dado nuestro cine. Al igual que el icono imperecedero de la imagen de Marilyn Monroe, en pleno agosto, dejándose refrescar, y levantar la falda, por uno de los respiraderos del metro neoyorquino en La tentación vive arriba (The Seven Year Itch, 1955) de Billy Wilder.

Ocho amores de verano

Antes de amanecer (1995). Richard Linklaker plasmó una trilogía de culto con tres películas, rodadas y separadas por nueve años, Antes del atardecer (2004) y Antes del anochecer (2013 completan el tríptico. Una pareja protagonizada por Julie Delpy y Ethan Hawke y sus imprevistos encuentros románticos avanzando entre lo idílico, lo que les gustaría que fuera y la realidad.

Brokeback Mountain (2005). Ang Lee dirigió esta historia de amor homosexual entre dos vaqueros. Heath Ledger y Jake Gyllenhaal encarnaron a dos jóvenes que se conocieron durante un verano, en 1963, contratados para cuidar de unas ovejas. Una relación que cambiará sus vidas para siempre, aunque después lleguen a casarse y tener hijos. Ganó 3 Oscar, entre ellos el de mejor dirección y fue la película más comentada del año.

Dirty Dancing (1987). Ambientada en los años 60, Bay (Jennifer Grey) es una chica procedente de una familia de clase acomodada y puritana, Johnny (Patrick Swayze) el seductor profesor de baile que la encandilará durante su estancia en el hotel donde se aloja junto a su familia. El despertar del deseo, el amor y el sexo al son inolvidable de la canción (I’ve had) The Time of My Life en una de esas películas que marca una generación.

El diario de Noa (2004). Considerada como una de las mejores películas románticas en lo que llevamos de siglo. Una novela de Nicholas Sparks (Querido John es otra de sus adaptaciones más recordadas) que protagonizaron unos, por entonces, muy jóvenes Rachel McAdams y Ryan Gosling. De nuevo amores que marcan toda una vida, y una llama que se encendía también en un verano, de 1940.

Grease (1978). Un clásico a ritmo de musical. Una exitosa obra de los escenarios de Broadway que, en su adaptación al cine, se convirtió en uno de los grandes éxitos de los 70, aunque el suyo era un homenaje a los 50. Sandy (Olivia Newton-John) era la ingenua chica que, en los días de verano, se enamoraba del guaperas Danny Zuko que encarnaba John Travolta. Para ella era el hombre de su vida, para él, una aventura más. Vuelta al instituto, carreras de coches y brillantina para el pelo y una historia tan simple como efectiva. Su director, Randal Kleiser, firmaría en 1982 otra película de significativo título, Un amor de verano con Daryl Hannah.

Locuras de verano (Summertime, 1955). Un romance más otoñal con la maravillosa Katharine Hepburn interpretando a una cuarentona aún soltera en su estancia en Venecia. Espera hallar en la ciudad de los canales al amor que llene su vida, sin embargo, quien se cruzará en su camino es Renato (Rossano Brazzi) un italiano encantador, pero casado y con hijos. Detrás de las cámaras estuvo nada menos que David Lean.

Mi chica (1991). El primer amor a través de la inocente y tierna mirada de la niñez. Macaulay Culkin era la gran estrella infantil del momento gracias al taquillazo de Solo en casa, pero la auténtica protagonista era la chica que interpretaba Anna Chlumsky en una iniciación, también dolorosa, al amor, al mundo adulto y a la certeza de la muerte. La época se ambientó en los 70.

Verano del 42 (1971). En tiempos de la II Guerra Mundial, una adolescente norteamericano se enamorará de la viuda de un piloto. Maravillosa estuvo su protagonista, Jennifer O’Neill y aún más inolvidable fue la música compuesta por Michel Legrand. Su director, Robert Mulligan (Matar a un ruiseñor), volvería a rodar otra sensible historia 30 años después, Verano en Louisiana (1991) y que acabó siendo además su despedida del cine.

Source: 20′ Cultura

Jul 28

Soraya: "Cuando me defiendo, lo hago por todas las mujeres y por mis seguidores"

SANDRA ESCOBAR

  • La cantante extremeña lanza ‘El Pretendiente’, su nuevo single junto a Mister Mimon, con el que recupera su ritmo latino.
  • Soraya tiene previstas diferentes actuaciones por España en el mes de agosto.
  • “Me miro al espejo y me gusto. Me estoy convirtiendo en la persona que había soñado”.

Soraya Arnelas en un aentrevista en 20 Minutos.

Soraya Arnelas (Valencia de Alcántara, 1982) tiene por delante un verano ajetreado con la promoción de su nuevo single estival, El Pretendiente (Universal Music), y varias actuaciones por España: 31 de julio en Plasencia (Cáceres), 12 de agosto en Vitigudino (Salamanca), el día 15 en Burjassot (Valencia), el 18 en Málaga y el 20 en Hospitalet (Barcelona). A pesar de que el trabajo le deja muy poco tiempo para estar con su hija, la pequeña Manuela nacida en febrero, la cantante da gracias a la vida por poder vivir de su sueño.

Hablamos con ella de su carrera, su visión de la nueva edición de Operación Triunfo -a punto de estrenarse- y de Eurovisión. Sin embargo, en los últimos meses, la extremeña ha sido el blanco de muchos dardos en las redes sobre su “extrema delgadez” y ofensas contra su papel como madre. Soraya, lejos de agachar las orejas, muestra su carácter y responde a las críticas con una sonrisa.

En el tema El Pretendiente irrumpe con otro giro musical, en este caso un ritmo latino en castellano muy bailable y veraniego. ¿Es una pista de cómo va a ser su siguiente álbum?

En el año 2005, cuando salí de Operación Triunfo, uno de mis primeros singles se llamaba Corazón de fuego, era latino y lo grabé con uno de los productores más importantes de cantantes latinos, Kike Santander. Y en el año 2008 también saqué otro single latino, Fruto prohibido. Es verdad que luego me he dedicado sobre todo a hacer música electrónica, pero sí he tenido momentos puntuales de latino en mi carrera, sobre todo de baile. Aunque a la gente ahora le sorprenda, estoy conectando de nuevo con aquella época. ¿Antesala de un nuevo álbum? No, no tiene nada que ver. A mí me gusta sacar temas exclusivos y puntuales para el verano, lo llevo haciendo desde hace un par de años. En la época estival me gusta sacar un single dedicado por y para el verano. Luego alomejor podemos recuperarlo para el álbum como bonus extra o algo así, eso tendríamos que verlo. Pero de momento, esto es El Pretendiente, verano 2017 y es proyecto único.

“Hago música que vaya con mi imagen y energía”

Con cada trabajo nos sorprende manejando diversos géneros musicales, ha pasado por el pop, dance, disco…¿hay algún estilo pendiente que le gustaría tocar?
No, te aseguro que lo que podía llegar a hacer, ya lo estoy haciendo. Obviamente no me voy a meter nunca ni en heavy ni en flamenco. Pero la música de baile digamos que es mi hilo conductor, en un ámbito más latino o electrónico, pop o dance, pero siempre la música de baile. No suelo ser una cantante que la gente conozca por baladas. ¿Algún género más? Quizá algo más duro como el techno, pero no es el caso. Siempre me muevo en músicas más comerciales, como el disco o dance; música que vaya más con mi imagen y mi energía.

¿Qué nos vamos a encontrar en sus próximas actuaciones de este verano?
Empecé en mayo con la gira por España del verano y ahora estoy combinándolo con la promoción. En este mes de agosto tengo conciertos el día 31 en Plasencia, Laredo, en las Fiestas de Málaga… pero, sobre todo, mucha promo. Estaré en Cámbiame, Las mañanas de TVE, Vive la vida, Sálvame… Eso sin contar la parte personal, que tengo a mi hija de 5 meses y estos huecos que me quedan los reservo para ella, salir y hacer mi vida.

Actriz, azafata…y, por fin, la música

Este parece ser el año de Operación Trinfo, un programa al que siempre ha dicho que debe mucho. ¿Ha pensado alguna vez en organizar un reencuentro con sus compañeros de la 4ª edición?
No, no tendría sentido. Yo creo que los que realmente cumplen años es la primera edición, ellos son los pioneros de OT y quienes marcaron un antes y un después. Los de mi año 2005 tenemos nuestros chats y hablamos entre nosotros.

OT es algo que te cambia la vida y hemos vivido momentos muy importantes juntos. Es un programa del que me enorgullezco por el cambio que ha dado a mi vida. Me estoy dedicando a algo que me hace muy feliz y no puedo tener malas palabras para ello de ninguna manera.

Yo cuando viene a Madrid con 17 años quise ser actriz. Lo que realmente me gustaba hacer en la vida era algo artístico, no ser cantante. Ya había hecho teatro, había participado en radio y me gustaba el contacto con el público. Cuando eres mayor de edad tienes muchas cosas en la cabeza y obviamente no sabes exactamente por dónde tirar.

Cuando no me cogieron en la escuela para ser actriz mi madre me dijo: “¿qué vas a hacer? ¿Qué es lo que te gusta?”. Me gusta viajar, los idiomas, me gusta el público… y una prima me propuso ser azafata de vuelo, a lo que me dediqué tres años. Pero necesitaba un cambio porque no era tan feliz como imaginé; y entonces aparecieron los casting de OT y sentí que tenía que presentarme. Volví a conectar con mi parte artística y esa fue la definitiva. Yo venía de un coro de monjas en el colegio, pero eso no me daba posibilidad de escribirlo en ningún currículum ni nada. Había hecho zarzuela y presentado temas en radio, pero todo en plan novato.

De hecho, fui a acompañar a una chica de Bilbao cuya pasión era ser cantante y, bueno, como en tantas otras historias, me terminaron cogiendo a mí. No la he vuelto a ver. Pero por fin conecté con esa parte de mí y aquí estoy hoy.

Ha estado presente en el último casting de Madrid. ¿Cuáles son sus impresiones sobre los seleccionados?
Hay gente con mucho talento y mucha gente extranjera y con muchas ilusiones, se les nota en la mirada, y que lleva tiempo persiguiendo este sueño. De hecho, te diré que me encontré con personas que estuvieron en mi casting y que todavía lo siguen intentando. Hay historias muy emocionantes. Es uno de los mensajes que les diría a los que entren en la Academia: no tengáis miedo, hay mercado para todos.

¿Qué consejo le daría a los futuros concursantes de la Academia?
Todo depende de la personalidad de cada uno. Recuerdo que yo me ponía muy, muy nerviosa y lo único que hacía era sonreír todo el rato. Al final, eso caló porque me veían un persona muy alegre. Hay unas pequeñas pautas para presentarse a un casting y es prepararte diferentes temas donde tú puedas mostrar tus recursos vocales. Por ejemplo, ir bien ataviado es importante. Mientras estaba sentada en el casting con Noemí Galera, se fijaba en cómo cogía el micrófono o en cómo ibas vestido. Son pequeños detalles que ellos lo toman en cuenta. El hecho de que te prepares en tu casa para la prueba quiere decir que te lo tomas en serio y que vienes con ganas, y eso se nota. Y cantar a la persona que te está escuchando, todo eso cuenta.

Etiquetas que romper y sueños por cumplir

Tras el revuelo que provocó esta última edición de Eurovisión y el debate entre sencillez o espectáculo, ¿cree que el festival ha perdido parte de sus valores?
No, todo lo contrario. Creo que cada vez lo estamos enfocando mejor, lo hemos visto con el caso de Portugal. Fue una simple voz que traspasa y que transmite un mensaje bonito. Incluso para la gente que no entendió nunca lo que cantaba, pero la melodía llegó y eso es lo más bonito del mundo: la música pura y dura, sin más. El festival también está cobrando más peso porque hay más países que quieren formar parte, como Australia. Los resultados de la audiencia lo abalan. Y a los cantantes nos interesa, es por lo que luchamos, que nuestra música se convierta en la banda sonora de muchas vidas. Pero yo no volvería a repetir la experiencia porque ya lo he vivido, tuve mi oportunidad. Yo ya tengo a mi público.

Su carrera y su vida guardan cierta similitud con su compañera de profesión Rosa López (OT, Eurovisión…), y ahora ella ha lanzado un reality en el que quería mostrarse tal y como es y desprenderse de las etiquetas que se le han impuesto. ¿Usted querría liberarse de alguna etiqueta que le hayan colgado?
Sí, de borde. Mucha gente me dice que tengo una imagen borde, como de altiva, y no lo soy. No te lo vas a creer, pero no soy tan abierta como la gente cree. Aunque no lo creas, me da vergüenza estar con mucha gente. Cuando estoy trabajando soy también muy cuadriculada y concentrada en mis cosas. Por eso, a veces cuando explico las cosas y estoy seria, la gente me dices que parezco distante, pero nunca lo he sido.

Ha comentado que cumplió un sueño al convertirse en madre. ¿Qué más sueños quedan por hacer realidad?
Muchos. En la vida hay que tener sueños siempre, porque si no la vida sería muy aburrida. A mí me queda seguir creciendo como artista y lograr mi meta. Tener 80 años, mirar atrás y decir ¡guau!, pero, sobre todo, vivir de lo que he amado siempre -que es la música-, acompañada de mis amigos, mi familia, eso es por lo que lucho. Te pueden llegar muchos premios, millones de visitas en tus trabajos…pero eso es puntual. Lo más bonito es que te den la oportunidad de seguir ahí.

Las redes sociales, un arma de doble filo

Las redes sociales siempre piden naturalidad y normalizar la vida de personajes públicos como usted, pero son las primeras en estallar ante cualquier muestra de lo que los usuarios consideran “privado”. ¿Cuál es el límite entre lo que se puede publicar y lo que no?
Hay muchos otros aspectos que no muestro, por eso te digo que solo lo hago con cosas con las que realmente me siento segura, como el tema del deporte –compartir rutinas con mi gente- , ya que mi padre se dedicó al fútbol y es un tema que siempre he tenido presente; la comida y cocinar, compartir novedades con mis fans… Ahora con la maternidad es un tema que podría guardarme para mí porque es un tema escabroso, pero estoy viviendo un momento muy bonito; Manuela le ha dado mucho sentido a mi vida y seguridad en otros ámbitos. Por eso me gusta compartirlo, porque sé que hay muchas mujeres que están viviendo lo mismo que yo y aprendemos las unas de las otras. Aunque, bueno, hay muchas cosas más durante el día que no sacamos.

Pero hay un doble filo en las redes sociales. Lo que he aprendido al fin y al cabo es a darle importancia a lo que realmente la tiene. Hay que ser sensato en la vida y no le puedes dar importancia a los comentarios de la gente que no te conoce y hace valoraciones que no son de peso. Si lo hiciera mi familia, amigos o pareja, me lo tomaría en serio, pero es gente aburrida en casa. Y si no, los bloqueas, que para eso está el botón de bloqueo. Pero, vamos, yo leo lo justo. Estoy trabajando y subo fotos, pero no puedo estar todo el día en las redes sociales.

Las redes se han ensañado con usted en varias ocasiones en temas delicados como su aspecto físico o su papel como madre. En lugar de esconderse, usted ha respondido a esas críticas. ¿Cree que la mejor defensa es un buen ataque?
Absolutamente. Y creo que eso es lo que no se espera la gente. No hay que entrar en ciertos temas ni darles demasiada bola, pero sí tengo una cosa clara, y es que tengo mucha gente y jóvenes que me siguen. Por eso cuando salgo en mi propia defensa no lo hago porque a mí me molesten, lo hago como espejo para quienes me siguen, esos jóvenes a los que hacen bullying, y que vean que las personas a las que siguen hacen frente a estos personajes. Que ellos también lo hagan, que sean fuertes y no se callen ni se dejen apabullar por los detractores. Se trata de que lo tomen un poco como ejemplo.

Cuando me han tocado la tecla con el tema de ser madre, lo hago en defensa de las mujeres, no porque a mí me afecte, sino porque si a mí me lo hacen, obviamente se lo harán a otras mujeres que probablemente no estén preparadas para asumir esa avalancha de críticas. Yo sí estoy preparada, llevo 13 años recibiendo por todos lados, pero ellas no. Y quizá no sean tan fuertes como yo. Lo hago simplemente como ejemplo, aunque no me gusta que me tomen como ejemplo en muchas cosas, pero en este caso sí. Lo hago para que sepan que a esta gente hay que hacerles frente, porque no nos podemos callar. Estamos ante un momento en el que no hay que bajar la guardia, sino plantarle cara a todo en la vida y luchar. Si no lo hacen las leyes, que no lo están haciendo, habrá que hacerlo.

Mi caso son anécdotas comparados con otros en los que ha habido muertes y la gente todavía se ríe. Hemos llegado a un punto en el que si la ley no lo hace, lo hacemos nosotros. Yo, como personaje público, sirvo para mucho más que para cantar. Hay mucha gente que nos sigue y tenemos voz para mandarles el mensaje. Quien quiera callarse y no entrar en el tema, que lo haga, pero yo no soy así.

Observando sus perfiles y publicaciones sabemos que se ha atrevido con cambios de imagen muy dispares que acompañan un poco cada etapa de su vida, pero ¿cómo es la auténtica Soraya?
Me parece súper divertido que me preguntes eso. Ese es el misterio de la artista: conocer a la persona. Somos afortunados de poder hacer esto y dedicarnos a una profesión en la que podamos divertirnos tantísimo. Me doy cuenta de lo bonita que es cuando hablo con vosotros: subirte a un escenario, maquillarte y vestirte como quieres y, encima, recibir el aplauso del público, que canten tus canciones y sean felices con tu música. No puedo parar de dar las gracias, es maravilloso mi trabajo. Me encanta apoyar cada proyecto que sale con un cambio de look: ahora morena, ahora rubia… va también con mi personalidad. Yo soy así y me gusta divertirme con lo que hago. Si lo puedes apoyar y encima crear un mundo, digamos, de fantasía, escuchando tu música, se convierte en algo maravilloso. Creo que tenemos mucha suerte. No les puedo decir nada a los que se meten con mis cambios de imagen, yo es que me lo paso bien.

Soy una persona divertida, con un punto de locura y valiente para hacer lo que quiero en la vida. Por otro lado, soy perfeccionista, me gusta hacer las cosas bien. Soy el ying y el yang, dependiendo del momento soy blanco y negro, muy dual. Creo que es un poco como todos, lo que pasa es que conecto muy bien con esas dos partes. Encima del escenario soy la artista y cuando bajo, soy la persona con los mismos problemas de todo el mundo: pago la hipoteca, al Estado…Combino esas dos partes. Puede sonar un poco loco, pero hay que buscar el equilibrio. Si fuera tan perfeccionista como en mi vida profesional me amargaría.

Balance y futuro

¿Siente que es ahora cuando verdaderamente está tomando las riendas de su carrera?
No, diría que estoy disfrutando. Las riendas las cogí desde el primer día, desde que salí de OT me quise tomar muy en serio la oportunidad que me daban y llevo 13 años trabajando día sí y día también. No me arrepiento de nada, pero, si tuviera que cambiar algo, hubiera buscado un equilibrio más saludable. Porque quizá me di demasiado a mi trabajo y hubo momentos en los que quizá no me reconociese delante del espejo y perdí la sonrisa. No me gustaba lo que veía en él. Me había convertido en una máquina de trabajar. Pero ahora no, ahora estoy disfrutando mucho porque creo que ya no tengo que demostrar que canto. Y Manuela me ha enseñado a hacer eso: estar más tranquila y relajada.

Me miro al espejo y me gusto. Me estoy convirtiendo en la persona que había soñado: quería ser madre y lo he conseguido, tener un hueco en la música y lo tengo, ser feliz con ellos, y lo soy. Estoy formando una familia y, a nivel profesional, con este nuevo proyecto estamos consiguiendo cosas que no hemos conseguido con otros, y eso me motiva. Estoy consiguiendo nuevas metas y creo que estoy en un momento muy bonito, tanto profesional como personal

Haciendo balance de estos 13 años de carrera, ¿qué cantante le gustaría llegar a ser en un futuro?
Al mirar a largo plazo mi carrea siempre pienso en una Liza Minelli, una Tina Turner…gente con mucha fuerza sobre el escenario y que lo dan todo al cien por cien, respetando siempre a su público y siendo muy rigurosos en sus carreras. Digamos que es un poco lo que a mí me gustaría: recordar mi paso por la música intentando siempre evolucionar y aportando cosas nuevas.

Source: 20′ Cultura

Jul 27

Ken Jacobs, el neoyorkino que revolucionó el cine underground

NANI F. CORES

  • Su celebrada pieza audiovual Los invitados (The Guests, 2013) puede verse en el Museo Guggenheim de Bilbao hasta el próximo 12 de noviembre.
  • Esta película toma como punto de partida uno de los primeros trabajos de los hermanos Lumière.
  • El cineasta visitará Bilbao el 28 de julio para ejecutar una performance y participar en una charla.

Los invitados (The Guests), 2013 (fotograma)

A sus 85 años, Ken Jacobs (Nueva York, 1933) sigue siendo una de las figuras fundamentales del cine underground a nivel mundial. Pionero del 3D, desde mediados de los años 50 experimenta con el medio a partir de metraje antiguo y desechado o de material nuevo, que ralentiza gracias a uno de sus inventos, la Nervous System Lantern (linterna del sistema nervioso).

Una de estas creaciones, Los invitados (The Guests, 2013) podrá disfrutarse desde hoy y hasta el próximo 12 de noviembre en el Museo Guggenheim de Bilbao. Reconocida por la crítica como una de sus mejores obras, esta película experimental toma como punto de partida uno de los primeros trabajos de los hermanos Lumière, que muestra a los invitados de una boda entrando en una iglesia de París a finales del siglo XIX.

El trabajo de Jacobs, a medio camino entre la artesanía cinematográfica y la magia, consiste en ralentizar de manera extrema la sucesión de fotogramas individuales y duplicar la imagen que aparece en la pantalla con un fotograma de diferencia, alternando del ojo con el que se ve el primer fotograma. De esta manera, cuando se ve la película con gafas 3D, a medida que los invitados pasan de izquierda a derecha, las combinaciones generan imágenes tridimensionales en la mente del espectador. El metraje original de los Lumière pasa del mero documental a un experiencia misteriosa con la imagen.

Con motivo de estas proyecciones, Ken Jacobs visitará Bilbao el 28 de julio para ejecutar su performance The Nervous Magic Lantern, centrada en la experimentación de la imagen en movimiento y realizada junto a su mujer Florence Jacobs, su más íntima colaboradora desde los años 60. A continuación tendrá lugar una charla con el artista.

Una carrera en pro de la experimentación

La carrera de Jacobs siempre ha estado ligada a la vanguardia y experimentación cinematográfica. En 1966, tras formar parte de los colectivos NY Film-Makers’ Cooperative, Jacobs y Florence fundaron uno de los primeros estudios cinematográficos de Estados Unidos abiertos al público, The Millennium Film Workshop.

En 1969 produjo Tom, Tom, the Piper’s Son, una película de dos horas de duración basada en un cortometraje de 10 minutos filmado en 1905. Comenzaba de esta forma su ‘reciclado’ de piezas vintage del cine. Ese mismo año, junto con el director Larry Gottheim, crea el Departamento de Cine, centrado en prácticas de vanguardia, en la Universidad del Estado de Nueva York en Binghamton, donde ejerció como profesor durante más de 30 años.

A mediados de los 70 comenzarían sus experimentos con The Nervous System. Con una configuración de dos proyectores de 16mm en stop motion creaba ilusiones en tres dimensiones, de ahí que se le considere uno de los precursores del 3D. En el 2000 sustituiría este sistema por The Nervous Magic Lantern como dispositivo de proyección, pasando también de la película a la producción digital.

Source: 20′ Cultura

Jul 27

'Comfort Zones': el 'happening' de Allan Kaprow que revolucionó la escena madrileña en 1975

NANI F. CORES

  • El Centro de Arte Dos de Mayo CA2M de Madrid dedica una exposición a este happening realizado el 10 y 11 de julio de 1975 en la Galería Vandrés, una de las más arriesgadas e internacionales de la capital en aquella época.
  • Kaprow fue uno de los pioneros del Live Art y un agitador de la escena neoyorkina de los 60 y 70.

Un momento del happening Comfort Zones, Madrid, 1975

En la España de los años 70, cuando el régimen franquista daba sus últimos coletazos, un grupo de galerías de arte madrileñas apostaba por el riesgo y la internacionalización de sus propuestas. Una de ellas era la Galería Vandrés –dirigida por Fernando Vijande, Gloria Kirby y Marisa Torrente- donde en 1975, el artista norteamericano Allan Kaprow realizaba el happening Comfort Zones, objeto ahora de una exposición en el Centro de Arte Dos de Mayo CA2M de la Comunidad de Madrid.

Vandrés era uno de los sitios de moda para la comunidad artística de la capital, en él se reunían poetas, músicos, coleccionistas, artistas… y sus propuestas no dejaban a nadie indiferente. En 1973 la policía clausura la exposición homenaje a Picasso La Paloma, en la que Alfredo Alcaín exponía un maniquí desnudo. Unos días después volvía a abrirse al público tras colocarle unas bragas al maniquí. Así de puritana era todavía la cosa.

Gran parte de lo que allí ocurrió tuvo un culpable: Fernando Vijande, quien primero desde Vandrés y luego desde su galería homónima (donde se organizaría la mítica exposición de Warhol en 1983), decidió apostar de lleno por la interdisciplinariedad y el perfil internacional. Por allí pasaron artistas nacionales como el grupo ZAJ o los artistas vinculados al Centro de Cálculo, como Yturralde o Alexanco, junto a performers internacionales como Charlotte Moorman o Michael Buthe.

De esta manera en 1975, Vijande invitaba a Allan Kaprow (Atlantic City, New Jersey, 1927-Encinitas, California, 2006) a desarrollar un happening en la galería. Pionero a principios de los sesenta del Live Art, el estadounidense describía sus prácticas performáticas como una representación espacial de su actitud hacia la pintura. Agitador de la escena neoyorkina de los 60 y 70, buscó incrementar la responsabilidad del público en el proceso artístico y fue el primero en utilizar la palabra happening en una actividad desarrollada en la Reuben Gallery de Nueva York en 1959.

Las zonas de confort

Pero volvamos a la propuesta de Vijande a Kaprow. De ella nació el happening Comfort Zones, cuyo título alude a las burbujas espaciales e invisibles que creamos inconscientemente alrededor de nuestro cuerpo en relación a los otros. Aunque fueron siete parejas las que interpretaron este happening, la película que se conserva y que ahora protagoniza la exposición del CA2M, solo retrata la actividad llevada a cabo por dos performers: los componentes del grupo Body, Mario Costas y Esther Llorden, que estuvieron apoyados por el pintor y fotógrafo David Seaton, que rodó la película; y el hoy comisario y crítico de arte Mariano Navarro, como asistente de cámara.

En Comfort Zones los factores temporal y espacial jugaban un papel determinante en la acción: la palabra clave now (ahora), pronunciada alternativamente por cada uno de los miembros de la pareja en distintas situaciones y escenarios, establecía el momento donde cada uno alcanzaba esa zona de confort.

La exposición se articula alrededor de todo el material de archivo de la época que se ha conseguido recopilar y que no es poco: algunas proyecciones y audios, los activity booklets (cuadernos de actividad) reunidos en aquella muestra y la maqueta original e inédita del cuaderno que acompañó a Comfort Zones, con las indicaciones del artista y sus fotografías originales –reeditado en facsímil para esta ocasión.

El happening actualizado

Se completa con un cuaderno de actividad posterior a la muestra, Maneuvers (1976) y con un documento fundamental: Days Off. A Calendar of Happenings (Días libres. Un calendario de acontecimientos) de 1970; un calendario que documenta diferentes acciones realizadas sin motivo aparente, llevadas a cabo durante ese año, y en las que participan los amigos artistas y estudiantes de arte de Kaprow, como el luego actor, realizador y coleccionista de arte Dennis Hopper.

Todos estos materiales constituyen la base de trabajo para una serie de reinvenciones del happening que serán interpretadas en presente a lo largo del último mes de la muestra. De esta manera entre el 14 de septiembre y el 14 de octubre, todos los jueves y sábados a las 19 horas, se podrá asistir a nuevos happenings. Además, el 21 de septiembre se celebrará la mesa redonda Allan Kaprow. Comfort Zones. Una historia oral del 10 y 11 de junio de 1975, que contará con la presencia de José Luis Alexanco, Mariano Navarro, David Seaton y los comisarios Elena Fernández Manrique y Manuel Segade.

Source: 20′ Cultura

Jul 27

James Rhodes: "¿Dentro de 200 años seguiremos escuchando 'Despacito' o a Justin Bieber?"

MATÍAS DE DIEGO

  • El pianista tocará este jueves en el Teatro Real de Madrid y, después de la polémica generada con su autobigrafía, prepara un nuevo libro para noviembre.
  • “El piano genera síndrome de abstinencia.”
  • “Me vuelvo loco cada vez que alguien dice que la música clásica es irrelevante o que no está hecha para la gente joven, si no para gente con dinero.”

James Rhodes

James Rhodes nos recibe descalzo en su casa de Madrid. Lleva diez días viviendo en un pequeño piso del centro cuando nos reunimos con él, dos días antes de su concierto en el Teatro Real. El hombre que contó cómo abusaron sexualmente de él a los cinco años -aunque Rhodes prefiere la palabra violación-, su adicción a las drogas y al alcohol, su ingreso en un hospital psiquiátrico y sus intentos de suicidio, en su polémica autobiografía, Instrumental (Blackie Books, 2015), sonríe y se emociona cuando habla de música clásica porque fueron los compases de Bach los que salvaron su vida.

El pianista, que llegó a la música clásica por accidente después de encontrar una vieja cinta de las Variaciones de Bach, bromea con el fotógrafo y nos pide perdón por el brexit. Está aprendiendo español “despacito” porque no quiere ser uno de los “típicos ingleses que pasan años aquí y no saben español, como Gareth Bale” y prepara un nuevo libro para noviembre. Aunque en el salón de su casa suena el piano del español Javier Perianes -“es el mejor clásico de España, sería increíble encontrarmele en la calle, le amo”- reconoce que no puede sacarse de la cabeza la canción de Luis Fonsi y Daddy Yankee, Despacito.

¿Le gusta Despacito?
La odio, pero me encanta. Es una canción divertidísima. Escucho todo tipo de música y odio la segregación en géneros porque, en realidad, todos son lo mismo. Pero prefiero la música clásica porque las piezas son más largas y, a veces, es más complicada que el resto de géneros.

¿Cuándo empezó a llamarle la atención el mundo de la música?
Era muy joven. Fue cuando tenía siete años. Descubrí una cinta con una pieza de Bach y me enamoré perdidamente de ella. Fue como una pastilla mágica y lo sigue siendo. Llegué a la música clásica por suerte, porque encontré esa cinta. Gracias a Dios no encontré una cinta de Enrique Iglesias. ¿Te lo imaginas? [risas] Aunque hayan pasado los años, la música clásica sigue teniendo el mismo efecto sobre mí.

Cuando empieza a tocar el piano odia a Mozart, ¿por qué?
Porque por aquel entonces no le entendía, pero ahora le adoro, es mi Dios. He llegado a comprender su genialidad. Cuando era niño estaba mucho más allá de mi entendimiento y su música me parecía demasiado sencilla, pero ahora soy capaz de ver lo complicada que es la simpleza. Me pasa también con Wagner. Le odio, pero puede que en diez años le ame de forma incondicional.

¿Por qué decidió escribir Instrumental?
El libro fue una oportunidad para hablar de las cosas que amo, como mi hijo o la música, pero también fue importante porque me permitía hablar de cosas que son difíciles y de las que necesitamos hablar más a menudo, como las enfermedades mentales o las violaciones infantiles. Quería hablar sobre todas esas cosas que se supone que debemos llevar en secreto. Habría sido un poco raro escribir este libro solo con las cosas buenas, pasando de lo malo. Quería escribir sobre todo lo que me había pasado y eso hice.

¿Ha perdonado al profesor que le violó siendo niño?
No [silencio] La expresión que solemos decir, eso de que “el tiempo cura todas las heridas” es mentira. La gente me dice que tengo que perdonar para sentirme mejor, pero no lo creo. A los que les haya funcionado, bien por ellos, pero eso no es para mí.

¿Ha conseguido vencer la vergüenza que siente cada vez que piensa en ello?
Todavía no. Creo que va a estar ahí siempre. En algunas ocasiones desaparece, pero siempre está ahí.

El pasado 20 de julio el cantante de Linkin Park, Chester Benington, decidió quitarse la vida ¿cree que las violaciones que sufrió de niño pueden haber influido en su decisión?
Por supuesto [silencio]. No le conocí y no soy médico, pero creo que algo ha tenido que ver. Hace poco leí una entrevista en la que decía que, al volver a casa de su madre vio una fotografía de cuando era pequeño y se puso a llorar preguntándose cómo alguien pudo haber sido capaz de hacerle lo que le hicieron.

En su libro dice que tiene un agujero negro en su interior que “nada ni nadie parece poder llenar”.
Sí y creo que todo el mundo lo siente porque forma parte de la condición humana. Lo importante es que he encontrado cosas que me llenan y que me sirven para sobrevivir a todo lo que he pasado, como la música o escribir. Todos sentimos ese vacío, pero no todo el mundo lo dice.

El piano ha sido su vía de escape.
Sí, fue lo primero que traje a este piso. Es como un milagro. Me siento feliz, libre y amado cada vez que toco. También he tenido otras vías de escape, como mi hijo o mi pareja que me han ayudado a ver la vida de otra forma. La televisión y las series también, son como los antidepresivos, pero más baratos y sin efectos secundarios.

James Rhodes


¿Por qué cree que seguimos escuchando a Beethoven, Bach, Mozart o Chopin?

Es una buena pregunta. ¿Dentro de 200 años seguiremos escuchando el Despacito o a Justin Bieber? No lo creo, pero seguiremos escuchando a gente como Beethoven o Bach porque su música es inmortal. Pasa algo parecido con la literatura. Seguiremos estudiando a Shakespeare, Milton o Cervantes.

Hay cosas que son atemporales, es la magia de la música. Por eso me vuelvo loco cada vez que alguien dice que la música clásica es irrelevante, algo del pasado o que no está hecha para la gente joven si no para gente con dinero. La música clásica es algo extraordinario y lo que más me gusta de Instrumental es la lista de reproducción que he creado para que la gente escuche a Chopin, Bach o Rajmáninov y disfruten de su música.

Cuando dio su primer concierto, a los 31 años y en un momento de su vida en el que se autolesionaba, todo le daba vergüenza, incluso comer, ¿por qué decide sentarse frente a un piano ante 300 personas?
Porque soy un puto idiota [risas] No lo sé. No quiero sonar pretencioso, pero creo que fue porque pensaba que no podría hacerlo y me apetecía hacerlo. Es como cuando tienes una cita y estás muy nervioso y no quieres ir porque piensas que todo va a salir mal, pero después tienes una cita maravillosa y te encantaría volver a quedar.

Da los conciertos con vaqueros, zapatillas y camisetas.
¿Y por qué no iba a hacerlo? No hay ningún otro género musical en el que te digan cómo te tienes que vestir. ¿Te imaginas que a Chris Martin, el cantante de Coldplay, le dijeran que para dar un concierto tiene que llevar frac y pajarita? Es ridículo. Cuando doy un concierto me gusta estar cómodo. No me visto así para ser diferente o para llamar la atención, lo hago porque no me apetece llevar una americana.

Son reglas como esa las que hacen que la música clásica sea vista como algo inaccesible. Me pone enfermo. Si vas a un concierto y haces un solo ruido, la gente te increpa para que te calles. Es como si estuvieras en una jodida iglesia, es una locura. Cuando era niño iba a concierto para ver a mis héroes, como Martha Argerich, Daniel Barenboim o Krystian Zimerman, y habría dado lo que fuera porque se acercasen al público y explicasen lo que iban a tocar y por qué habían elegido esa pieza. Por eso dedico unos minutos para hablar con mi público, porque son lo más importante. Es un error ignorar a la audiencia.

¿Tocar el piano le genera síndrome de abstinencia?
Sí, por supuesto. Acabo de volver de Portugal y me estaba volviendo loco porque llevaba tres días sin tocar. Me siento muy culpable cuando no puedo tocar y, por suerte, el piano que tengo aquí tiene auriculares para que pueda tocar a las tres de la mañana o cuando los vecinos se están echando una siesta.

¿Cuál es su mayor sueño?
[Silencio] Menuda pregunta… No lo sé [silencio]. Solo tengo claro que quiero ser mejor, mejor pianista y mejor persona.

Source: 20′ Cultura

Jul 27

Stephen King, galaxias o emojis, así serán las películas que nos llegarán en agosto

CARLES RULL

  • ‘La torre oscura’ basada en las novelas de Stephen King o las nuevas aventuras de Tadeo Jones intentarán alzarse como la película más taquillera de agosto.
  • También tendremos acción con Charlize Theron en ‘Atomic Bonde’, la animación de los ‘Emoji’ o la quinta entrega de ‘Transformers’.

La torre oscura

¿Será la oferta cinematográfica de agosto lo suficientemente atractiva como para atraer una cantidad aceptable de espectadores a las salas? La mayor parte de las superproducciones más esperadas se han estrenado ya en las últimas semanas, desde Spider-Man Homecoming a Dunkerque o La guerra del planeta de los simios. Lo que vendrá es ciencia-ficción y acción, la adaptación de la una de las sagas literarias más célebres de Stephen King y un par de largometrajes de animación que aspiran a convertirse en taquillazos.

Rey Arturo: La leyenda de Excalibur ha costado más de 150 millones de euros. Para esta versión de las leyendas arturianas se ha contado con el británico Guy Ritchie que logró impulsar dos relatos de Sherlock Holmes en la gran pantalla. Aunque no parece que vaya a correr la misma suerte, estrenada en numerosos países, las nuevas aventuras del rey Arturo se han quedado lejos de recaudar lo que se esperaba y apenas lleva 126 millones en los cines de todo el mundo. A nuestras pantallas llegará el 11 de agosto.

Sofia Coppola ganó el premio a la mejor dirección en Cannes por La seducción, pero tampoco está destinada a un público amplio. Tiene previsto estrenarse el viernes 18, una semana antes que la producción de terror Verónica que ha dirigido Paco Plaza, el realizador valenciano es uno de los especialistas en el género desde su debut en 2002 con El segundo nombre, desde entonces ha sido codirector de [Rec] junto a Jaume Balagueró y, en solitario, de la tercera entrega.

La comedia destacará con otra propuesta española, Abracadabra, protagonizada por Maribel Verdú y Antonio de la Torre, y dirigida que por Pablo Berger cuya anterior Blancanieves, en blanco y negro, se mereció un diez en cuanto a número de estuillas en los premios Goya hace cuatro años. Ryan Reynolds aparca momentáneamente Deadpool para protagonizar El otro guardaespaldas, en cines el 25 de agosto, acompañado de Samuel L. Jackson, Gary Oldman y Salma Hayek. Es acción e intriga que rememora, en tono cómico, éxitos de antaño como la saga Arma letal o El guardaespaldas que protagonizazon Whitney Houston y Kevin Costner hace 25 años. Mientras que Goldie Hawn y Amy Schumer serán madre e hija secuestradas en Ecuador en Descontroladas, una aventura con más humor que tensión y que tiene previsto estrenarse el 11 de agosto.

En contraste, en agosto del pasado año las que se llevaron la mejor parte del pastel de la taquilla fueron la animación de Mascotas, la adaptación de DC Comics Escuadrón Suicida y la comedia española Cuerpo de élite. En el balance negativo se situaron una carísima nueva entrega de Star Trek o unas Cazafantasmas en un reinicio que tampoco pareció convencer a nadie, ni a crítica ni a público, más allá de los duros ataques sexistas por el hecho que su nuevo equipo protagonista fuera integrado por mujeres.

Seis películas para ganarse la taquilla

Atomic Blonde. Charlize Theron vuelve como heroína de acción en esta adaptación del cómic The Coldest City. Interpreta a una letal agente británica del MI6 en el Berlín de a finales de los 80, con los últimos coletazos de la Guerra Fría, intentando resolver una trama de agentes dobles y asesinatos. Dirige David Leitch (John Wick) con un guion escrito por Kurt Johnstad (300). Estreno: 8 de agosto

Transformers: El último caballero. Humanos, Decepticons y Transformers en una batalla que se libra desde hace siglos. Casi dos horas y media de metraje, acción y efectos esepciales de nuevo servidas por Michael Bay en un reparto que vuelve a contar con Mark Wahlberg. No ha sido tan taquillera como sus predecesoras, y de sus 517 millones de dólares recaudados hasta ahora, casi la mitad, 220, los ha amasado en China. Estreno: 8 de agosto

Emoji: La película. Las historias más impensables pueden tomar forma en la animación. Si Del revés de Pixar nos introdujo en el interior de nuestras cabezas, ¿por qué no meternos ahora en el interior de nuestros smartphones? Una app-aventura donde Textópolis es la ciudad donde habitan los emoticonos y Gene el único emoji que no tiene una única expresión facial, sino varias, luchando por ser “normal”. Estreno: 11 de agosto

La Torre Oscura. Ocho novelas hasta el momento, y varios cómics y libros relacionados, componen la saga literaria más extensa de Stephen King, desde 1982 hasta 2012. Fantasía, aventura, terror y wéstern en una adaptación en la que Idris Elba encarna al “Pistolero” y Matthew McConaughey a su mayor enemigo, el Hombre de Negro. No se han escatimado medios ni presupuesto y si triunfa en taquilla sería el pistoletazo de salida de una nueva franquicia. Estreno: 18 de agosto

Valerian y la ciudad de los mil planetas. Luc Besson, director de Lucy o El quinto elemento, regresa con una delirante fantasía espacial marca de la casa, plagada de acción, visualmente deslumbrante y capaz de despertar pasiones, a favor y en contra. Sus 180 millones de dólares de presupuesto la han convertido en la producción más cara del cine europeo Entre su reparto, Cara Devingne, Rihanna, Clive Owen o Ethan Hawke.  Estreno: 18 de agosto.

Tadeo Jones 2: El secreto del rey Midas. La primera fue un éxito tan descomunal como inesperado en 2012. Estuvo cinco semanas en el número 1 de la taquilla española y recaudó 17,7 millones de euros en España y 60 a nivel mundial. El personaje, un albañil reconvertido en intrépido arqueólogo y homenaje al icónico aventurero que ha encarnado Harrison Ford, nació de un corto del propio director Enrique Gato. Estreno: 25 de agosto

Source: 20′ Cultura

Jul 26

Selena Gómez estrena el videoclip de 'Fetish'

20MINUTOS.ES

  • La cantante cuenta para este tema con la colaboración del rapero Gucci Mane.
  • Ha vuelto a los escenarios tras superar el lupus.

Selena Gomez

La cantante Selena Gomez ha presentado el videoclip de su último tema, Fetish, en el que cuenta con la colaboración del rapero Gucci Mane.

Tras Bad Liar, una de las artistas más seguidas en el panorama americano regresa con un videoclip en el que representa a una mujer que se deja llevar por la locura.

Hace unos meses, a Gomez le diagnosticaron lupus y además tuvo que hacer frente a una depresión, que ya ha superado y que le ha permitido volver a los escenarios.

Source: 20′ Cultura

Jul 26

El 'Despacito' de Luis Fonsi ya es disco de diamante en España

EFE

'Despacito'

La canción Despacito de Luis Fonsi, creada en colaboración con Daddy Yankee, ha alcanzado en España la categoría de disco de diamante por las reproducciones en streaming, que equivaldrían a 80 millones de escuchas, según ha informado este miércoles en una nota de prensa su compañía.

Este dato se conoce solo unos días después de que se proclamase como el tema con mayor número de reproducciones en toda la historia de la música en plataformas de audio sin descarga, como Spotify o Youtube.En todo el mundo, y tras sumar las cifras de la canción original con la del remix grabado recientemente por Justin Bieber, supera los 4.500 millones de reproducciones.

En España, en concreto, su enorme aceptación popular ha permitido que haya completado 26 de 27 semanas consecutivas en la máxima posición de la lista oficial de sencillos de Promusicae. Actualmente se sitúa en el puesto número 2, por detrás de Mi gente de J Balvin.

Este éxito coincide precisamente con la gira que el artista puertorriqueño realiza por el país. El jueves está prevista su actuación en la Campa de la Magdalena de Santander y el domingo en el Teatro Real de Madrid, dentro del III Universal Music Festival.

Posteriormente tiene previsto ofrecer conciertos en la localidad malagueña de Marbella (Festival Starlite, 2 de agosto), en la gaditana de Sanlúcar de Barrameda (Teatro Municipal, día 3), en el festival gerundense de Cap Roig (Jardín Botánico, día 5) y en la localidad tarraconense de Salou (plaza Comunitat Autonomas día 6).

Source: 20′ Cultura

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